Aspersión O Pulverización
Método más común y tradicional, donde se aplica el insecticida en forma líquida mediante bombas manuales, mochilas motorizadas o equipos industriales, generando gotas más grandes que se depositan en superficies.
Aplicaciones:
Muy utilizado en casas, oficinas, escuelas, comercios, industrias alimenticias y campos agrícolas.

Fumigación con gas
Se emplean gases fumigantes que penetran profundamente en grietas, estructuras y productos almacenados. Requiere sellar herméticamente el área o contenedor.
Aplicaciones:
Uso industrial en silos de granos, barcos, almacenes de alimentos, contenedores de exportación y fábricas.

Fumigación térmica
Este método consiste en calentar el insecticida hasta transformarlo en una niebla densa o humo visible, compuesto por partículas muy finas que permanecen en suspensión en el aire. Esto permite que el producto se disperse ampliamente y penetre en rincones y grietas de difícil acceso.
Aplicaciones:
Utilizado en campañas de control de mosquitos transmisores de enfermedades, así como en parques, áreas residenciales, alcantarillas, drenajes, zonas agrícolas y ganaderas.

Fumigación en frío o ULV
Consiste en dispersar el insecticida en partículas extremadamente pequeñas (entre 5 y 50 micras), generando una neblina fría que se mantiene suspendida en el aire durante un tiempo prolongado. Esto permite que el producto entre en contacto con insectos en movimiento y también llegue a grietas, rendijas y zonas ocultas.
Aplicaciones:
Ideal para el control de mosquitos, moscas, cucarachas y plagas voladoras en interiores, hospitales, hoteles, restaurantes, bodegas e invernaderos.

Cebos y Gel Insecticida
Se colocan pequeñas cantidades de gel o cebos en áreas estratégicas donde circulan las plagas. El insecto consume el cebo y lo lleva al nido, provocando un efecto en cadena que elimina a toda la colonia.
Aplicaciones:
Ideal para cucarachas, hormigas y termitas en hogares, restaurantes, hoteles, hospitales y oficinas.

Fumigación ecológica u orgánica
Es un método de control de plagas que utiliza productos de origen natural, biológico o mineral, en lugar de químicos sintéticos. Se basa en extractos de plantas, aceites esenciales, microorganismos benéficos o minerales naturales.
Aplicaciones:
Se emplea principalmente en hogares, huertos urbanos y cultivos orgánicos donde la seguridad alimentaria y ambiental es prioritaria.

Barreras Físicas
Este método consiste en impedir el acceso o propagación de las plagas mediante elementos físicos que actúan como una barrera protectora. No se utilizan productos químicos, sino técnicas de control mecánico como mallas, sellados, trampas o recubrimientos que bloquean el paso de insectos, roedores u otras plagas.
Aplicaciones:
En agricultura, se emplean mallas antiáfidos y trampas mecánicas. En entornos urbanos, se aplican sellados de grietas, instalación de burletes, mallas en ventanas, trampas para roedores e insectos.
