Aumenta la presencia de ratas en CDMX durante temporada de lluvias
Durante la época de lluvias, la Ciudad de México enfrenta un incremento notable en la aparición de ratas, situación que genera preocupación tanto entre los habitantes como en las autoridades de salud.
Las fuertes lluvias, que suelen registrarse entre junio y septiembre, provocan inundaciones en el sistema de drenaje, lo que obliga a estos roedores a abandonar las coladeras en busca de lugares más secos. Como resultado, invaden casas, mercados, sótanos, patios e incluso algunos edificios públicos.
Más allá de ser una molestia visual y olfativa, esta situación implica un riesgo importante para la salud. Las ratas pueden transmitir diversas enfermedades, como leptospirosis, salmonelosis, fiebre por mordedura de rata y hantavirus. Estos patógenos se propagan a través del contacto con la orina, heces o saliva de los animales, así como mediante alimentos contaminados.


Además de las ratas, la temporada de lluvias favorece la proliferación de otras plagas comunes en áreas urbanas. Por ejemplo, las cucarachas también buscan refugio fuera del drenaje, atraídas por lugares secos y la disponibilidad de alimentos. Su presencia es especialmente preocupante, ya que pueden contaminar alimentos y superficies con bacterias, además de provocar alergias en algunas personas.
Otro grupo de plagas que aumenta con las lluvias son los mosquitos, cuya reproducción se ve favorecida por el agua acumulada en charcos, recipientes, macetas o coladeras destapadas. Estos insectos representan un riesgo sanitario, ya que algunos pueden transmitir enfermedades como dengue, zika y chikungunya.
El 13 de agosto de 2025, dos restaurantes en San Francisco, Dumpling Bites y Chaska Restaurant, fueron clausurados temporalmente tras inspecciones sanitarias que detectaron infestaciones de cucarachas y violaciones a los códigos de salud. Dumpling Bites fue citado por múltiples cucarachas vivas y moribundas en diversas áreas de preparación de alimentos, así como por deficiencias en el control de roedores, trapos de limpieza sucios y falta de suministros para lavado de manos. Por su parte, Chaska Restaurant enfrentó el cierre luego de que los inspectores encontraran cucarachas cerca de su trampa de grasa y en áreas de almacenamiento, junto con temperaturas de alimentos inseguras, equipos sucios y residuos excesivos de insecticidas. Ambos establecimientos deben realizar una limpieza exhaustiva, abordar problemas estructurales y garantizar el control de plagas antes de poder reabrir.